Instinto maternal : Drama psicológico y suspense entre madres

Resumen con spoilers de: Instinto maternal(2018) de Olivier Masset-Depasse (Duelles)

Duración:97 min.
Dirección:Olivier Masset-Depasse
Guion:Olivier Masset-Depasse, Giordano Gederlini (Novela: Barbara Abel)
Fotografía:Hichame Alaouié
Música:Renaud Mayeur, Frédéric Vercheval
Reparto:Veerle Baetens (Alice Brunelle), Anne Coesens (Céline Geniot), Mehdi Nebbou (Simon Brunelle), Arieh Worthalter (Damien Geniot), Jules Lefebvre (Theo Brunelle), Luan Adam (Maxime Geniot), Annick Blancheteau (Jeanne Brunelle).

Instinto maternal es una película que sumerge al espectador en una historia de tensión y secretos entre dos madres que comparten vecindad, pero cuyos lazos se ven profundamente afectados por la tragedia y la desconfianza. La trama comienza con Alice Brunelle, una mujer que, desde el principio, muestra una actitud obsesiva hacia Céline Geniot y sus hijos, observándolos en secreto y mostrando un interés inquietante en su vida familiar. La película establece un ambiente de sospecha y paranoia que irá creciendo a medida que los eventos se desarrollan, creando una atmósfera de inquietud que mantiene al público en tensión.

A lo largo de la historia, se revela que ambas mujeres están marcadas por el dolor y la pérdida, pero sus reacciones y comportamientos se vuelven cada vez más peligrosos y enigmáticos. La relación entre Alice y Céline se vuelve un juego psicológico donde la percepción de la realidad se distorsiona, y las acciones de cada una parecen estar motivadas por un deseo de protección, venganza o simplemente por una obsesión que las lleva a límites peligrosos. La película combina elementos de suspense y drama psicológico para explorar cómo el sufrimiento puede transformar a las personas y cómo la maternidad puede convertirse en una fuente de conflicto extremo.

El accidente y la primera sospecha

Todo comienza cuando Alice, en un acto de curiosidad, espía a Céline y sus hijos desde su ventana, observando sus rutinas diarias y mostrando un interés cada vez más intenso en la familia vecina. La tensión crece cuando Céline, que parece una madre protectora y un poco inquieta, empieza a comportarse de manera extraña, especialmente tras la muerte accidental de Maxime, el hijo menor de Céline, en el jardín de Alice. Este incidente, que ocurre cuando Maxime corre hacia el jardín de Alice y se tropieza, termina con el niño siendo atropellado por un tractor, en un momento que deja a todos en shock y que marca un punto de inflexión en la historia.

Felices 140 (2014) de Gracia QuerejetaFelices 140: Drama y suspense en la celebración de Elia

Después de ese trágico accidente, Céline se muestra devastada y en estado de shock, pero también empieza a comportarse de manera cada vez más inquietante y desconcertante. Alice, por su parte, se siente culpable y atormentada, pero también comienza a sospechar que Céline podría estar ocultando algo más que una simple tristeza. La relación entre ambas se vuelve más tensa, con Alice observando cada movimiento de Céline y cuestionando si la pérdida del niño fue realmente un accidente o si hay algo más oscuro detrás. La paranoia se instala en ambas, alimentada por las acciones y reacciones de cada una, en un ciclo que va escalando en intensidad.

La creciente tensión y las sospechas

Mientras Céline intenta mantener una fachada de normalidad, su comportamiento se vuelve cada vez más inestable. Empieza a actuar de manera extraña, ocultando objetos y evitando a Alice, quien no puede dejar de pensar en la posibilidad de que Céline esté involucrada en alguna forma en la muerte de Maxime. La culpa de Alice se mezcla con su creciente desconfianza, y en su mente, Céline se convierte en una figura cada vez más sospechosa y peligrosa. La tensión aumenta cuando Alice descubre que Céline ha estado manipulando a sus hijos y que parece tener un comportamiento cada vez más obsesivo con respecto a su propia maternidad y protección.

Por otro lado, Céline, que también está sufriendo por la pérdida, empieza a mostrar signos de desesperación y puede que incluso de una posible locura. La película revela que Céline ha estado ocultando secretos, incluyendo una relación problemática con su esposo, y que su aparente vulnerabilidad puede esconder una manipulación más profunda. La relación entre ambas mujeres se vuelve un juego de poder y control, donde cada una intenta proteger su propia versión de la realidad, aunque eso signifique cruzar límites peligrosos. La tensión llega a un punto en el que la línea entre víctima y agresora se vuelve borrosa, y la paranoia se apodera de ambas.

La traición y el clímax de las acusaciones

En medio de esta atmósfera cargada de sospechas, Alice decide confrontar a Céline, acusándola de estar involucrada en la muerte de Maxime y en otras acciones que parecen poner en peligro a sus hijos. La confrontación se vuelve violenta y emocional, con acusaciones mutuas que revelan las heridas abiertas de ambas. Entonces, en un momento de máxima tensión, Céline confiesa que ella misma fue responsable de la muerte del niño, pero en un intento de proteger a su familia, intenta culpar a Alice, acusándola de ser una intrusa y de haber manipulado la situación desde el principio.

Después de esa confesión, la situación se desborda cuando Céline, en un acto de desesperación, intenta eliminar a Alice, atacándola en un arranque de furia. Sin embargo, Alice logra defenderse y en el proceso, Céline termina siendo herida de gravedad. La escena culmina con la muerte de Céline, quien muere en brazos de Alice, en un acto que simboliza la destrucción total de la relación y la ruptura definitiva entre ambas. La película muestra cómo la obsesión y la culpa pueden llevar a acciones extremas, dejando un rastro de destrucción y un ambiente de incertidumbre sobre quién fue realmente la víctima y quién la agresora.

La resolución y el destino de los personajes

Tras la muerte de Céline, Alice queda profundamente marcada por los eventos, sintiendo una mezcla de culpa y alivio, pero también una sensación de vacío y pérdida. La película revela que, en realidad, Céline había estado sufriendo de problemas mentales y había estado manipulando a sus hijos y a Alice en un intento de proteger su propia salvación. La historia termina con Alice cuidando de los hijos de Céline, en un estado de confusión y duda, sin saber si realmente logró escapar de la influencia destructiva de su vecina o si quedó atrapada en un ciclo de dolor y sospecha.

El último acto muestra a Alice en un estado de aislamiento, observando a los niños y recordando los eventos, mientras la cámara se centra en su rostro, lleno de incertidumbre y tristeza. La película concluye dejando en el aire la pregunta sobre la verdadera naturaleza de la maternidad y si la protección puede convertirse en una forma de obsesión que destruye todo a su paso. La historia termina en un tono ambiguo, con la sensación de que las heridas abiertas y las heridas del pasado seguirán afectando a los personajes mucho tiempo después de los hechos, en un entorno donde la confianza y la traición se entrelazan de manera irreversible.

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!