Resumen con spoilers de: El viaje de Nisha (2017) (Hva vil folk si aka) de Iram Haq
| Duración: | 106 min. |
| Dirección: | Iram Haq |
| Guion: | Iram Haq |
| Fotografía: | Nadim Carlsen |
| Música: | Lorenz Dangel, Martin Pedersen |
| Reparto: | Maria Mozhdah (Nisha), Adil Hussain (Mirza), Ekavali Khanna (Madre Najma), Rohit Suresh Saraf (Amir), Ali Arfan (Asif), Sheeba Chaddha (Tía), Jannat Zubair Rahmani (Salima), Lalit Parimoo (Tío), Isak Lie Harr (Daniel), Nokokure Dahl (Emily). |
El viaje de Nisha es una película que relata la historia de una joven paquistaní-noruega que, tras un incidente con su novio en Noruega, se ve envuelta en una serie de conflictos familiares y culturales que cambian radicalmente su vida. La historia comienza mostrando a Nisha, una adolescente que disfruta de su vida en Noruega, pero todo se complica cuando un día, después de una discusión con su pareja, él la acosa y la agrede, lo que provoca un incidente que pone en jaque su seguridad y su reputación. La comunidad y la familia, en un intento de proteger su honor, presionan para que ella mantenga silencio y no enfrente las consecuencias, lo que lleva a que Nisha sea víctima de una doble moral que la aísla y la hace sentir atrapada.
Mientras tanto, la familia de Nisha en Pakistán recibe noticias del incidente y, en lugar de apoyar a su hija, consideran que debe ser enviada de regreso a su país para evitar la vergüenza. La decisión de su familia en Noruega y las tradiciones en Pakistán chocan, generando un conflicto que pone en evidencia las tensiones entre las costumbres tradicionales y los derechos individuales. La joven, entonces, se ve obligada a abandonar su vida en Noruega y viajar a un entorno completamente diferente, donde las restricciones culturales y la violencia familiar la esperan, en un intento de mantener las apariencias y preservar su honor familiar.
La llegada a Pakistán y la adaptación a una vida opresiva
Al llegar a Pakistán, Nisha se enfrenta a un mundo que no reconoce ni respeta sus derechos como joven y como mujer. La familia la recibe con una mezcla de reproches y expectativas, y pronto descubre que en su nuevo entorno debe ajustarse a costumbres tradicionales que limitan su libertad. La joven intenta mantener su identidad y sus sueños, pero la realidad la golpea con la imposición de matrimonios arreglados y la vigilancia constante de su familia, que la consideran una deshonra por el incidente ocurrido en Noruega. La violencia doméstica y la represión cultural se vuelven parte de su día a día, haciendo que su vida sea cada vez más restrictiva y desesperada.
Madre de Rodrigo Sorogoyen: Drama, pérdida y redención en la playaEn ese contexto, Nisha comienza a comprender que su situación es mucho más difícil de lo que imaginaba, y que su deseo de libertad choca con las expectativas familiares y sociales. La presión para casarse con un hombre que no ama y aceptar un destino que le ha sido impuesto la hace sentir aún más atrapada. Sin embargo, ella mantiene la esperanza de escapar de esa realidad opresiva, alimentando en secreto sus sueños de volver a Noruega y vivir en libertad, lejos de las cadenas que le impone su cultura. La tensión crece cuando su madre, influenciada por las tradiciones, la obliga a aceptar un matrimonio arreglado con un hombre que ella no conoce ni desea.
La lucha interna y la traición en la familia
Con el paso del tiempo, Nisha empieza a planear su escape, pero en ese proceso descubre que no todos en su familia son leales. La traición llega cuando su propia hermana, influenciada por las presiones sociales y el miedo a las represalias, revela sus planes de huida a su madre. Esto provoca una confrontación violenta en la que la madre de Nisha la golpea y la acusa de deshonrar a la familia, reforzando la idea de que debe aceptar su destino sin protestar. La joven se siente cada vez más sola y vulnerable, enfrentando la doble moral de una cultura que condena su libertad y la traición de quienes deberían protegerla.
Por otro lado, la situación se vuelve aún más tensa cuando su padre, que en un principio parecía comprensivo, termina siendo cómplice de las decisiones familiares y no interviene para defenderla. La presión social y la violencia familiar alcanzan un punto crítico cuando su madre intenta forzarla a aceptar el matrimonio, mientras que Nisha se niega a ceder y busca una forma de escapar. La tensión crece hasta que, en un momento de desesperación, ella logra escapar de la casa en medio de la noche, arriesgando su vida para volver a su país de origen y a su vida en Noruega.
El regreso a Noruega y la lucha por la reintegración
Tras escapar de Pakistán, Nisha regresa a Noruega, donde intenta retomar su vida y seguir sus sueños, pero la realidad la golpea con dureza. La sociedad noruega, aunque más abierta, no la recibe sin prejuicios, y ella debe enfrentarse a la discriminación y a la dificultad de reintegrarse en un entorno que ya no es el suyo. La joven busca ayuda en amigos y en organizaciones que apoyan a inmigrantes, pero también enfrenta el rechazo de su propia comunidad y la incomprensión de su familia en Noruega, que no sabe cómo manejar su historia. La lucha por independencia y aceptación se vuelve una batalla constante, en la que debe decidir si cede a las presiones o sigue luchando por su libertad.
Mientras tanto, en su proceso de recuperación, Nisha descubre que su madre en Pakistán ha muerto en circunstancias que parecen sospechosas, lo que la llena de tristeza y rabia. La muerte de su madre, que en su momento fue una figura de autoridad y opresión, la hace cuestionar todo lo que ha vivido y reafirma su deseo de no volver a ser víctima de las tradiciones que la limitaron. La joven empieza a construir una nueva vida, enfrentando los prejuicios y las dificultades, pero con la firme intención de seguir sus propios deseos y no dejarse dominar por las expectativas sociales. La historia muestra cómo su resiliencia la ayuda a encontrar un camino hacia la libertad personal.
La aceptación de su identidad y la búsqueda de libertad
Finalmente, Nisha logra consolidar su independencia, aunque no sin sacrificios. Decide alejarse de las presiones familiares y culturales que la oprimieron, y se dedica a estudiar y a trabajar en Noruega, buscando una vida en la que pueda ser auténtica y libre. La película muestra cómo, a pesar de las heridas y las traiciones, ella logra mantener su identidad y sus sueños, enfrentándose a la discriminación y a las dificultades de la doble cultura. La historia termina con una nota de esperanza, en la que la joven, ahora adulta, mira hacia adelante con determinación, consciente de que su lucha por la libertad y la igualdad aún continúa, pero con la certeza de que ha dado un paso importante para construir su propio destino.
En ese proceso, Nisha aprende que, aunque las tradiciones y las expectativas familiares pueden ser muy fuertes, la verdadera libertad reside en aceptar quién es y en luchar por sus derechos. La película cierra con una escena en la que ella camina sola por las calles de Oslo, simbolizando su triunfo personal y su compromiso con una vida en la que pueda decidir por sí misma, dejando atrás las cadenas del pasado y abriendo un camino hacia un futuro lleno de posibilidades.











