Resumen con spoilers de: Pierrot, el loco (1965) de Jean-Luc Godard (Pierrot le fou)
| Duración: | 110 min. |
| Dirección: | Jean-Luc Godard |
| Guion: | Jean-Luc Godard |
| Fotografía: | Raoul Coutard |
| Música: | Antoine Duhamel |
| Reparto: | Jean-Paul Belmondo Ferdinand Griffon./ «Pierrot»), Anna Karina (Marianne Renoir), Graziella Galvani (Maria Griffon), Dirk Sanders (Fred), Jimmy Karoubi (Enano), Roger Dutoit (Gánster 1), Hans Meyer (Gánster 2), Samuel Fuller (Él mismo). |
Pierrot le fou es una obra emblemática del cine de autor que combina elementos de amor, violencia y filosofía en una narrativa que desafía las convenciones tradicionales. La película, dirigida y guionizada por Jean-Luc Godard en 1965, presenta un relato lleno de simbolismo y surrealismo, donde los personajes principales se embarcan en un viaje que refleja la alienación y la búsqueda de libertad en un mundo caótico. La historia se desarrolla en un contexto de crisis personal y social, y su estructura fragmentada invita a una interpretación abierta, pero en su núcleo, cuenta una historia de amor y destrucción.
Desde el inicio, la película introduce a Ferdinand, un hombre que acaba de perder su trabajo y se encuentra en un estado de confusión existencial, mientras su esposa italiana, Marianne, lo presiona para que salga de casa y participe en una fiesta en la casa de los padres de ella. La escena inicial establece un tono de superficialidad y caos, donde los personajes discuten temas como el cine y la muerte, en medio de un ambiente de fiesta y frivolidad. La relación entre Ferdinand y Marianne se revela como apasionada pero turbulenta, marcada por una mezcla de amor intenso y violencia latente, que será el motor de toda la trama.
El comienzo de la huida y la relación entre Ferdinand y Marianne
Después de esa fiesta, Ferdinand y Marianne deciden abandonar la escena social y escapar juntos, en un acto que simboliza su rechazo a la realidad convencional. Entonces, en un momento de locura, Ferdinand roba un coche y huye con Marianne, quien también está huyendo de su vida anterior y de su familia adinerada. Desde ese instante, la pareja se convierte en fugitiva, enfrentándose a la policía y a un mundo que parece estar en su contra, mientras su relación se intensifica en medio del caos y la violencia que los rodea. La película muestra escenas en las que ambos personajes discuten sobre la muerte en Vietnam y la superficialidad de la sociedad moderna, reforzando la sensación de que están atrapados en un ciclo sin salida.
Todos estamos invitados: Spoilers de la película de Manuel Gutiérrez AragónMientras tanto, Ferdinand y Marianne atraviesan diferentes escenarios, desde ciudades hasta paisajes rurales, en un viaje que se vuelve cada vez más surrealista. En su camino, trafican con armas, simulan accidentes y se enfrentan a persecuciones policiales, todo en un intento por encontrar un sentido a su existencia. En un momento, se refugian en una isla desierta, donde viven de la caza y la pesca, y planean robar a turistas para sobrevivir, en una especie de utopía improvisada que contrasta con la violencia que los persigue. La relación se vuelve más intensa y peligrosa, mientras discuten sobre la vida, la muerte y el amor en medio de escenas que parecen sacadas de un sueño.
La traición, los conflictos y la caída en la violencia
A medida que la historia avanza, la tensión aumenta y los conflictos internos y externos se vuelven insostenibles. Entonces, Ferdinand se encuentra con Maria, una mujer que trabaja para la policía y que intenta atraparlo, lo que genera un conflicto directo con Marianne, quien también se siente traicionada. Mientras tanto, Fred, un personaje que actúa como cómplice y enemigo, traiciona a Ferdinand al entregarlo a las autoridades, en un momento que marca un giro dramático en la trama. La persecución policial se intensifica, y en un enfrentamiento violento, Ferdinand termina siendo herido y arrestado, mientras Marianne desaparece en medio del caos, dejando a Ferdinand solo y vulnerable.
Después de eso, Ferdinand es sometido a interrogatorios y torturas, en un intento de que confiese su paradero y sus acciones. La película muestra escenas de violencia explícita y de deshumanización, en las que Ferdinand se enfrenta a su destino con una mezcla de resignación y rebeldía. En ese contexto, Marianne regresa brevemente para salvarlo, pero su encuentro termina en tragedia cuando ella muere en un tiroteo, víctima de la violencia que ha consumido a todos los personajes. La pérdida de Marianne deja a Ferdinand completamente destruido, y su mundo se desmorona en un mar de caos y desesperación.
La destrucción final y el acto de desesperación
Tras la muerte de Marianne, Ferdinand queda solo en un estado de desesperación absoluta, en el que su objetivo parece ser la autodestrucción. Entonces, en un acto simbólico, se pinta la cara de azul, un color que representa su duelo y su rechazo a la realidad, y se ata dinamita a su cuerpo. La escena culmina en una explosión que destruye su figura, en un acto que simboliza su lucha contra el mundo y su deseo de escapar del sufrimiento. Antes de la explosión, Ferdinand mira hacia el horizonte, en una expresión de aceptación y resignación, mientras la música y las imágenes refuerzan la sensación de un mundo en caos y sin salida.
El personaje de Ferdinand muere en esa explosión, dejando un rastro de destrucción y desesperanza, pero también de una búsqueda de libertad que nunca pudo concretar. La película termina con una escena en la que el protagonista, en su acto final, parece buscar la eternidad en medio del caos, en una especie de rebelión contra la existencia misma. La historia de amor, traición y violencia llega a su punto culminante en esa explosión, que cierra un ciclo de locura y desesperación, en una obra que refleja la complejidad de las emociones humanas y la lucha por la supervivencia en un mundo deshumanizado.











