Resumen con spoilers de: Arde Mississippi (1988) de Alan Parker (Mississippi Burning)
| Duración: | 125 min. |
| Dirección: | Alan Parker |
| Guion: | Chris Gerolmo |
| Fotografía: | Peter Biziou |
| Música: | Trevor Jones |
| Reparto: | Gene Hackman (Rupert Anderson), Willem Dafoe (Alan Ward), Frances McDormand (Sra. Pell), Brad Dourif (Clinton Pell), Gailard Sartain (Sheriff Ray Stuckey), Stephen Tobolowsky (Clayton Townley), R. Lee Ermey (Alcalde Tilman), Michael Rooker (Frank Bailey), Pruitt Taylor Vince (Lester Cowens), Badja Djola (Agente Monk), Kevin Dunn (Bird), Tobin Bell (Stokes). |
Arde Mississippi es una película que retrata con intensidad los oscuros episodios de racismo y violencia en el sur de Estados Unidos durante los años 60, basándose en hechos reales que conmocionaron a la nación. La historia se centra en la investigación del brutal asesinato de tres activistas pro derechos civiles en un pequeño pueblo de Mississippi en 1964, un crimen que revela la profunda impunidad y la complicidad institucional que prevalecían en esa época. La película combina la tensión social con el drama personal de los personajes, mostrando la lucha por la justicia en un entorno marcado por la segregación y el odio.
Desde el inicio, la narrativa presenta a dos agentes del FBI con enfoques muy diferentes: Rupert Anderson, un veterano con experiencia en la región, y Alan Ward, un joven y ambicioso oficial. Juntos, se enfrentan a una comunidad hostil que se resiste a aceptar la investigación, poniendo en evidencia la corrupción y la violencia que rodean los crímenes. La historia avanza en un contexto donde la comunidad negra busca reconocimiento y justicia, mientras los agentes enfrentan dilemas éticos y peligros mortales en su misión de descubrir la verdad.
El inicio de la investigación y la hostilidad
La historia comienza cuando los agentes del FBI llegan al pequeño pueblo, donde rápidamente perciben la hostilidad de la comunidad blanca, que se niega a colaborar y muestra un profundo rechazo a la presencia de los foráneos. La primera víctima, James Chaney, un activista negro, ha sido brutalmente asesinado, y su cuerpo aparece en un río, lo que marca el inicio de una serie de crímenes que parecen estar ligados por un patrón de odio y violencia. Los agentes empiezan a interrogar a los residentes, enfrentándose a la resistencia de figuras clave como el sheriff Pell, quien claramente protege a los implicados.
Slumdog Millionaire: Historia de esperanza y amor en la IndiaMientras tanto, la tensión aumenta cuando los agentes descubren que los crímenes no son aislados, sino parte de un sistema de opresión que busca mantener la segregación y el control. La comunidad blanca, incluyendo al alcalde Tilman, se muestra reacia a aceptar la investigación, y algunos miembros incluso colaboran con el Ku Klux Klan, que actúa con total impunidad. La película revela cómo la corrupción institucional y la complicidad de las autoridades permiten que estos actos de odio queden impunes, mientras los activistas negros enfrentan amenazas constantes y violencia física.
La brutalidad y las traiciones internas
A medida que la investigación avanza, los agentes descubren que los activistas, además de ser asesinados, han sido sometidos a torturas y amenazas, en un intento de silenciar su lucha por los derechos civiles. La tensión crece cuando se revela que algunos oficiales, como el sheriff Pell, están implicados en la protección de los responsables, incluso participando en encubrimientos. La traición dentro de la misma comunidad se hace evidente cuando algunos vecinos y funcionarios, en apariencia respetables, colaboran con los criminales para mantener el secreto.
Por otro lado, la película muestra cómo la comunidad negra, a pesar del miedo, continúa resistiendo y organizándose para exigir justicia. La exhumación de los cadáveres de los activistas, en un acto de valentía, evidencia la determinación de las familias y los activistas para que no quede en la sombra la brutalidad de los crímenes. Sin embargo, la investigación se ve obstaculizada por la impunidad y la intimidación, lo que genera un clima de desesperanza en algunos momentos, pero también de resistencia en otros. La tensión aumenta cuando los agentes enfrentan amenazas directas y ataques físicos por parte de los supremacistas blancos.
La lucha por la verdad y la justicia
A medida que los agentes profundizan en las investigaciones, logran identificar a los principales responsables, incluyendo a miembros del Ku Klux Klan y funcionarios corruptos que colaboraron en los crímenes. La película muestra cómo, en un acto de valentía, los agentes logran arrestar a algunos de los implicados, pero también enfrentan obstáculos legales y políticos que dificultan la justicia plena. La comunidad negra, por su parte, continúa exigiendo que se haga justicia, a pesar del miedo y las amenazas constantes.
El clímax de la historia llega cuando los responsables son finalmente capturados y enfrentan cargos por sus acciones. La película muestra la exhumación de los cuerpos de los activistas, en un acto simbólico que busca devolverles la dignidad y recordar su sacrificio. La confrontación final revela la brutalidad del racismo estructural, pero también la determinación de los agentes y la comunidad para seguir luchando por la igualdad. La historia cierra con la sensación de que, aunque se han logrado avances, la lucha contra la discriminación y la violencia racial continúa vigente.
La justicia y la memoria en medio del odio
En los últimos momentos, la película muestra cómo los responsables de los crímenes son llevados ante la justicia, aunque algunos solo enfrentan condenas menores o quedan en libertad debido a la impunidad que aún persiste en la región. La exhumación de los cadáveres y las declaraciones de los testigos sirven para evidenciar la brutalidad y la complicidad de las autoridades, dejando un mensaje potente sobre la importancia de recordar y denunciar estos hechos. La comunidad negra, por su parte, sigue luchando por reconocimiento y respeto, enfrentando el miedo y la opresión con valentía.
La historia termina mostrando a los agentes y a las familias de las víctimas en un acto de conmemoración, reafirmando la necesidad de mantener viva la memoria de los activistas y de seguir luchando contra el racismo. La película deja en claro que, aunque la justicia se haya logrado en algunos aspectos, la verdadera victoria radica en la conciencia colectiva y en la memoria histórica que debe prevalecer para evitar que estos crímenes vuelvan a repetirse. La narrativa cierra con un mensaje de esperanza y resistencia, en medio de un entorno marcado por la segregación y la violencia racial.











