Resumen con spoilers de: El hijo de Saúl (2015) de László Nemes (Saúl fia)
| Duración: | 107 min. |
| Dirección: | László Nemes |
| Guion: | László Nemes, Clara Royer |
| Fotografía: | Mátyás Erdély |
| Música: | László Melis |
| Reparto: | Géza Röhrig (Saúl Ausländer), Levente Molnár (Abraham), Urs Rechn (Oberkapo Biedermann), Sándor Zsótér (Doctor Miklós Nyiszli), Todd Charmont (Falso rabino Braun), Uwe Lauer (Oberscharführer Voss), Cristiano Harting (Busch Oberscharführer), Kamil Dobrowolski (Oberkapo Mietek), Jerzy Walczak (Rabino Frankel), Marcin Czarnik (Feigenbaum), Attila Fritz (Yankl), Amitai Cedar (Hirsch). |
El hijo de Saúl es una película que sumerge al espectador en el infierno del Holocausto, específicamente en el contexto de Auschwitz, uno de los campos de concentración más notorios. La historia sigue a Saúl Ausländer, un prisionero judío que forma parte de un Sonderkommando, un grupo de internos forzados a trabajar en las cámaras de gas y en la cremación de los cuerpos de las víctimas. La película se centra en su lucha interna por mantener su humanidad en medio de la barbarie, mientras se enfrenta a la deshumanización y la muerte constante que lo rodea. La narrativa se desarrolla en un entorno donde la esperanza parece perdida, pero donde la resistencia se manifiesta en actos silenciosos y desesperados.
Desde el inicio, la película presenta un escenario de caos y horror, con escenas que muestran la brutalidad del exterminio nazi. La cámara en mano y los primeros planos intensos crean una sensación de inmersión que obliga al espectador a experimentar la confusión y el miedo de Saúl. La historia se centra en su obsesión por encontrar un niño que parece ser su hijo, en un intento por darle un entierro judío correcto, en un entorno donde la vida y la muerte se mezclan en un ciclo de autopsias, traiciones y sublevaciones. La película no solo relata hechos históricos, sino que también refleja la lucha por la dignidad en medio de la desesperación.
La misión de Saúl en Auschwitz
Saúl trabaja en las cámaras de gas y en la cremación de los cuerpos, una tarea que lo sumerge en escenas de horror y autopsias que parecen interminables. Mientras realiza su trabajo, Saúl se obsesiona con encontrar un niño que, según él, es su hijo, y que ha muerto en el campo. La búsqueda de Saúl por dar un entierro digno a ese niño lo lleva a arriesgarse constantemente, desafiando las órdenes y enfrentándose a la brutalidad de los guardias nazis y a la desesperación de otros prisioneros. La película muestra cómo su obsesión se convierte en un acto de resistencia contra la deshumanización que lo rodea.
Joker : La transformación de Arthur Fleck en el villanoA lo largo de la historia, Saúl se enfrenta a diferentes conflictos internos y externos. La traición de algunos prisioneros, la brutalidad de los oficiales nazis y la constante amenaza de ser descubierto o asesinado por su actitud desafiante, aumentan la tensión. En un momento, Saúl presencia la muerte de un compañero que intenta sabotear las operaciones del campo, y esa pérdida refuerza su determinación de cumplir con su misión personal. La película retrata con crudeza la supervivencia en un entorno donde cada día puede ser el último, y donde la esperanza se vuelve un acto de resistencia silenciosa.
La búsqueda del niño y las traiciones
Mientras Saúl continúa su búsqueda del niño, descubre que el pequeño ha sido separado de su madre y llevado a una cámara de gas, donde mueren muchas víctimas. Sin embargo, Saúl se niega a aceptar esa realidad y se empeña en encontrar el cuerpo del niño para darle un entierro digno, en un acto que simboliza su deseo de mantener su identidad y humanidad. En su afán, Saúl se enfrenta a la indiferencia y a la traición de algunos prisioneros que consideran que su obsesión es inútil o peligrosa. La tensión crece cuando Saúl se infiltra en diferentes áreas del campo, arriesgando su vida en cada intento.
En medio de esa búsqueda, Saúl presencia escenas de traición y violencia, incluyendo la ejecución de prisioneros que intentan rebelarse o sabotear las operaciones. La película muestra cómo la brutalidad nazi y la desesperación de los internos generan conflictos internos, en los que Saúl se debate entre obedecer órdenes o seguir su instinto de salvar al niño. La tensión aumenta cuando Saúl logra encontrar el cuerpo del niño, pero en ese momento, la situación se vuelve aún más desesperada, y su resistencia se pone a prueba en cada instante. La película retrata con crudeza la traición y la pérdida, pero también la determinación de un hombre por mantener su dignidad.
La escena culminante y el acto de resistencia
Finalmente, Saúl logra encontrar el cuerpo del niño y decide realizar un acto de resistencia en medio del horror. En una escena intensa y simbólica, Saúl intenta realizar un entierro judío, cubriendo el cuerpo con tierra y rezando en silencio, en un acto que representa su lucha por la dignidad y la memoria. Sin embargo, en ese momento, la brutalidad nazi se hace presente cuando un oficial nazi lo descubre y lo golpea, intentando detener su acto. Saúl, a pesar de ser golpeado y humillado, continúa con su misión, demostrando que su resistencia no es solo física, sino también espiritual y moral.
Luego de ese acto, Saúl es arrestado y llevado ante un oficial nazi, quien lo acusa de rebelión y lo golpea brutalmente. La película muestra cómo, en ese momento, Saúl parece aceptar su destino, pero en realidad su acto de enterrar al niño se convierte en un símbolo de su lucha por mantener su humanidad frente a la barbarie. La escena final es ambigua y poderosa, dejando al espectador con la sensación de que Saúl, en su resistencia silenciosa, ha logrado algo más allá de la supervivencia física: ha preservado su dignidad y su memoria en un mundo que intenta borrarlas.
La lucha por la dignidad en medio del horror
La película termina con una escena en la que Saúl, después de ser golpeado y humillado, es llevado a un lugar desconocido, mientras la cámara se mantiene en un plano cercano a su rostro. La sensación de angustia y desesperanza se mantiene, pero también la de un acto de resistencia que trasciende la muerte. Saúl, en su empeño por dar un entierro correcto, representa la lucha por la dignidad en un entorno donde la vida humana es reducida a un número y la muerte es constante. La película cierra con una sensación de ambigüedad, dejando al espectador cuestionando si Saúl logra cumplir su misión o si simplemente muere en el intento, pero con la certeza de que su acto de resistencia ha sido profundamente humano.
La historia de Saúl en Auschwitz es un relato de horror, pero también de resistencia silenciosa y de la lucha por mantener la identidad en un escenario de destrucción total. La película muestra cómo, incluso en las circunstancias más extremas, la dignidad y la memoria pueden ser preservadas a través de actos pequeños pero significativos. La intensidad de las escenas, la cámara en mano y la narrativa centrada en la percepción subjetiva hacen que esa lucha por la humanidad sea aún más impactante y memorable.











