Resumen con spoilers de: Tristana (1970) de Luis Buñuel
| Duración: | 96 min. |
| Dirección: | Luis Buñuel |
| Guion: | Luis Buñuel, Julio Alejandro (N.: Benito Pérez Galdós) |
| Fotografía: | José Aguayo |
| Música: | |
| Reparto: | Catherine Deneuve (Tristana), Fernando Rey (Don Lope), Franco Nero (Horacio), Lola Gaos (Saturna), Antonio Casas (Don Cosme), Jesús Fernández (Saturno), Denise Menace (Armanda), Vicente Solar (Don Ambrosio), José Calvo (Campanero), Fernando Cebrián (Dr. Miquis), Antonio Ferrandis (Comprador). |
Tristana, dirigida por Luis Buñuel, es una película que narra la historia de una joven que busca libertad en un entorno dominado por la opresión social y familiar. La trama se desarrolla en Toledo en 1929, en un momento de cambios políticos y sociales que reflejan las tensiones entre las tradiciones y las aspiraciones de autonomía personal. La película explora cómo los personajes principales enfrentan sus deseos y las imposiciones de una sociedad conservadora, en un relato cargado de simbolismo y crítica social.
Desde el inicio, la historia presenta a Tristana como una adolescente sensible y apasionada, que tras la muerte de su madre, es acogida por su tutor y supuesto padre, Don Lope. Él, un hombre mayor y orgulloso, la trata con una mezcla de protección y control, estableciendo una relación que pronto se vuelve ambivalente y conflictiva. La película se adentra en las dinámicas de poder y en la lucha interna de Tristana por definir su destino, en un contexto donde las convenciones sociales parecen oprimir sus deseos más profundos.
La llegada de Tristana y la relación con Don Lope
Tras la muerte de su madre, Tristana llega a la casa de Don Lope, un hombre que, aunque la acoge con aparente benevolencia, rápidamente muestra un carácter autoritario y orgulloso. Él, que es un pintor retirado, ve en ella una especie de protección y posesión, pero también una fuente de control, ya que la mantiene bajo su tutela y la limita en sus decisiones. La joven, por su parte, comienza a experimentar sentimientos de rebeldía y deseo de independencia, aunque todavía está marcada por la sumisión que le impone su situación.
Pesadilla antes de Navidad: La magia y el espíritu navideñoA medida que pasa el tiempo, la relación entre ambos se vuelve cada vez más compleja, marcada por momentos de cariño y de tensión. Don Lope, en su afán de mantenerla bajo control, intenta dominarla emocionalmente, mientras que Tristana, en su interior, anhela escapar de esa dependencia. La presencia de la figura autoritaria de Don Lope genera en ella una lucha constante entre la sumisión y la rebeldía, que se refleja en su comportamiento y en su forma de relacionarse con él, en un ambiente donde las convenciones sociales parecen limitar sus deseos más profundos.
La llegada de Horacio y el deseo de libertad
Todo cambia cuando llega Horacio, un joven pintor y amigo de Don Lope, que representa la pasión y la libertad que Tristana anhela. Desde su primer encuentro, la joven siente una atracción intensa hacia él, y su relación se desarrolla rápidamente en un ambiente de complicidad y deseo. Horacio, a diferencia de Don Lope, no busca dominarla, sino que la invita a explorar su propia autonomía y a desafiar las restricciones sociales que la rodean.
Mientras tanto, la tensión entre los personajes crece, ya que Don Lope no acepta fácilmente la influencia de Horacio en Tristana y siente que su control se ve amenazado. La relación entre Tristana y Horacio se vuelve más íntima, y ella comienza a experimentar una verdadera sensación de libertad, aunque todavía marcada por la presencia de Don Lope, quien no duda en mostrar su descontento y en intentar separar a la joven de su nuevo amor. La historia se intensifica en un escenario donde los deseos individuales chocan con las imposiciones sociales y familiares.
La enfermedad y la pérdida de la pierna
En medio de esa tensión, la salud de Tristana se deteriora, y finalmente le diagnostican un tumor en la pierna que requiere amputación. La operación, que se realiza con éxito, deja a la joven con una pierna amputada, un símbolo de su vulnerabilidad física y de su lucha interna por la autodeterminación. La pérdida de su pierna no solo representa un daño físico, sino también un golpe emocional que la obliga a confrontar su fragilidad y a replantearse su vida y sus relaciones.
Tras la operación, la relación con Don Lope se vuelve aún más compleja, ya que él, en su afán de control, intenta manipularla emocionalmente, mientras que Tristana, ahora marcada por su discapacidad, busca reafirmar su independencia. La amputación también simboliza la pérdida de la inocencia y la esperanza de una vida sin ataduras, en un escenario donde la vulnerabilidad física refleja la lucha por la libertad personal en un mundo que la oprime. La tensión entre amor, control y deseo se intensifica en ese momento crucial de la historia.
La traición y la manipulación de Don Lope
A medida que avanza la historia, Don Lope revela su verdadera naturaleza al traicionar a Tristana. En un acto de manipulación, él intenta casarse con ella, creyendo que así podrá mantenerla bajo su dominio y evitar que se escape con Horacio. Sin embargo, Tristana, en un acto de rebeldía, rechaza esa propuesta y decide tomar las riendas de su destino. La relación entre ambos se vuelve cada vez más tensa, marcada por el odio y la dependencia emocional, en un ciclo de amor y represión que parece no tener salida.
Por otro lado, Horacio también se ve envuelto en los conflictos, ya que su relación con Tristana se ve amenazada por las maniobras de Don Lope. La tensión llega a un punto en el que Don Lope, en un acto de desesperación, intenta impedir que Tristana se case con Horacio, incluso llegando a manipularla emocionalmente para que renuncie a su amor. La traición de Don Lope se revela en su intento de mantener el control absoluto, incluso si eso significa destruir la felicidad de Tristana y Horacio. La historia se vuelve un enfrentamiento entre la libertad y la opresión, en un escenario donde las decisiones parecen estar predestinadas por las convenciones sociales.
La muerte de Don Lope y la aceptación de Tristana
Finalmente, Don Lope muere en circunstancias que parecen ser un acto de justicia poética, tras una discusión en la que Tristana le exige que la deje en paz y le permita vivir su propia vida. La muerte del viejo pintor simboliza el fin de su dominio y la liberación de Tristana de su control. Sin embargo, esa libertad llega acompañada de un profundo sufrimiento, ya que la joven ha pasado por muchas pruebas y heridas emocionales que la han marcado para siempre.
Después de la muerte de Don Lope, Tristana se enfrenta a su realidad y decide seguir adelante, aceptando que su camino hacia la libertad implica aceptar las heridas del pasado. La relación con Horacio continúa, aunque marcada por la distancia y la resignación, en un escenario donde la joven busca reconstruir su vida sin las ataduras del pasado. La historia termina con ella en un estado de aceptación, consciente de que su lucha por la autonomía ha sido dura y llena de sacrificios, pero también de una esperanza de que puede construir un futuro diferente, aunque marcado por las cicatrices de su historia.











