Resumen con spoilers de: Tal como éramos (1973) de Sydney Pollack (The Way We Were)
| Duración: | 118 min. |
| Dirección: | Sydney Pollack |
| Guion: | Arthur Laurents (N.: Arthur Laurents) |
| Fotografía: | Harry Stradling Jr. |
| Música: | Marvim Hamlisch |
| Reparto: | Barbra Streisand (Katie Morosky), Robert Redford (Hubbell Gardiner), Bradford Dillman (J.J.), Viveca Lindfors (Paula Reisner), Herb Edelman (Bill Verso), Murray Hamilton (Brooks Carpenter), Patrick O’Neal (George Bissinger), Lois Chiles (Carol Ann), Allyn Ann McLerie (Rhea Edwards), James Woods as Frankie McVeigh), Diana Ewing (Vicki Bissinger). |
Tal como éramos es una película que narra una historia de amor marcada por profundas diferencias ideológicas y personales, enmarcada en un contexto histórico de gran agitación social y política. La trama sigue la relación entre Katie Morosky, una joven judía apasionada por sus ideales comunistas y activista política, y Hubbell Gardner, un aspirante a escritor y atleta que inicialmente se muestra indiferente a los asuntos políticos. Desde el principio, sus personalidades y valores chocan, pero su vínculo se desarrolla en medio de los cambios y conflictos que sacuden Estados Unidos desde los años 30 hasta los 60.
A lo largo de la película, se muestran los altibajos de su relación, que se ve afectada por eventos históricos como la lucha contra el fascismo, la Guerra Fría, y la persecución del macartismo. La historia se convierte en un reflejo de cómo las convicciones y las circunstancias externas influyen en sus decisiones y en su amor, llevando a rupturas y reencuentros que dejan una profunda huella en sus vidas. La película combina romance, historia y política en un relato que abarca varias décadas, mostrando las tensiones entre ideales y realidad.
El inicio de su historia y las diferencias irreconciliables
En los primeros años de su relación, Katie y Hubbell parecen tener poco en común, pero la atracción entre ellos es fuerte. Katie, con su carácter apasionado y compromiso social, trabaja en diferentes empleos y participa activamente en causas progresistas, enfrentándose a la creciente amenaza del macartismo y la persecución política. Mientras tanto, Hubbell, que busca éxito en Hollywood como guionista, se muestra más superficial y apolítico, disfrutando de la vida sin preocuparse demasiado por los problemas sociales que rodean a Katie. La diferencia en sus valores genera tensiones que se vuelven evidentes con el tiempo.
La rosa púrpura de El Cairo: magia, realidad y amor de Woody AllenA medida que avanzan los años, sus diferencias se vuelven más evidentes, especialmente en temas relacionados con el humor, la superficialidad y el compromiso político. Katie se involucra en movimientos contra el fascismo y en la defensa de la República española, mientras Hubbell se centra en su carrera y en su vida personal. La distancia emocional crece, y aunque intentan mantener su relación, las discrepancias ideológicas y de carácter los llevan a una separación temporal, en la que cada uno sigue su camino. La tensión entre sus personalidades se vuelve insostenible, pero aún sienten un profundo amor que los une.
La Segunda Guerra Mundial y las heridas del pasado
Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, la relación de Katie y Hubbell se ve marcada por el impacto del conflicto global. Katie continúa su activismo, participando en campañas contra el fascismo y apoyando a los refugiados, mientras Hubbell se dedica a escribir guiones y a buscar oportunidades en Hollywood. Sin embargo, la guerra intensifica las diferencias entre ellos, ya que Katie se vuelve más comprometida políticamente, y Hubbell, preocupado por su carrera, se distancia emocionalmente. La tensión crece cuando Katie descubre que Hubbell ha tenido un affair con otra mujer, lo que provoca una ruptura definitiva en su relación.
Después de la guerra, Katie se dedica a luchar contra el macartismo, enfrentándose a la persecución de comunistas y activistas políticos, lo que la hace aún más radical en sus convicciones. Hubbell, por su parte, intenta seguir con su vida, pero la traición y el dolor dejan una marca profunda en su corazón. La separación se vuelve irreversible, y cada uno sigue su camino, con Katie enfrentando la persecución y Hubbell buscando consuelo en su trabajo y en nuevas relaciones. La historia muestra cómo los conflictos internos y externos afectan sus vidas y su amor, en un momento en que el país también atraviesa cambios radicales.
La separación y las heridas abiertas
A medida que pasan los años, la distancia entre Katie y Hubbell se hace insalvable. Katie, cada vez más comprometida con sus ideales, se involucra en movimientos políticos y en la lucha contra la persecución de sus amigos y colegas, mientras Hubbell se convierte en un escritor exitoso pero emocionalmente distante. La relación se vuelve un recuerdo lejano, marcado por la traición y el dolor. Sin embargo, en un giro del destino, ambos se reencuentran en los años 60 en Nueva York, en un momento de gran agitación social y política en Estados Unidos.
El reencuentro es emotivo, pero también revela cuánto han cambiado y cuánto han perdido en el camino. Katie ha seguido luchando por sus ideales, mientras Hubbell ha optado por una vida más superficial y segura. La tensión entre ellos resurge, pero ahora con una distancia aún mayor, pues cada uno ha construido una vida diferente. La película muestra cómo las heridas del pasado y las diferencias irreconciliables siguen presentes, incluso en los momentos de reencuentro, y cómo el amor que una vez los unió se ve afectado por las heridas abiertas y las decisiones tomadas en el pasado.
La separación definitiva y el legado de su historia
Finalmente, en un momento en que ambos están en sus años maduros, Katie y Hubbell enfrentan la realidad de que su amor no puede sobrevivir a las heridas y diferencias acumuladas. La traición de Hubbell, que tuvo un affair con otra mujer en un momento crucial, y la firmeza de Katie en sus convicciones, los llevan a una separación definitiva. Ambos continúan con sus vidas, cada uno con sus propias heridas y recuerdos, pero sin poder volver a estar juntos. La película muestra cómo el amor puede ser afectado por las circunstancias y las decisiones, dejando un legado de recuerdos y lecciones sobre los valores y las convicciones.
En los años posteriores, cada uno sigue su camino: Katie continúa luchando por causas sociales y políticas, mientras Hubbell se dedica a su carrera y a escribir sobre sus experiencias. La historia de amor, marcada por la política, la historia y las diferencias personales, queda como un testimonio de cómo las circunstancias externas e internas pueden cambiar el destino de las personas. La película termina dejando en el aire la idea de que, aunque el amor puede perdurar en la memoria, las heridas y las decisiones tomadas en el pasado a menudo hacen imposible un reencuentro pleno.











