La peor persona del mundo: Reflexiones sobre la búsqueda de sentido

Resumen con spoilers de: La peor persona del mundo (2021) de Joachim Trier (Verdens verste menneske)

Duración:128 min.
Dirección:Joachim Trier
Guion:Joachim Trier, Eskil Vogt
Fotografía:Kasper Tuxen
Música:Ola Fløttum
Reparto:Renate Reinsve (Julie), Anders Danielsen Lie (Aksel), Herbert Nordrum (Eivind), Hans Olav Brenner (Ole Magnus), Helene Bjørneby (Karianne), Vidar Sandem (Per Harald), Maria Grazia Di Meo (Sunniva), Lasse Gretland (Kristoffer), Karen Røise Kielland (Tone)

La película La peor persona del mundo de Joachim Trier inicia presentando a Julie, una joven noruega que se encuentra en un momento de crisis personal y busca su lugar en el mundo. Desde el principio, se muestra su insatisfacción constante, a pesar de tener una vida aparentemente cómoda, con amigos, una relación estable y varias opciones profesionales en mente, como medicina, psicología, fotografía y escritura. La historia se centra en su inquietud por encontrar un propósito auténtico, mientras lidia con las expectativas sociales y sus propios deseos contradictorios, en un tono que combina humor, sensibilidad y crudeza.

A lo largo del relato, Julie se enfrenta a decisiones que parecen definir su identidad y su futuro, en medio de una cultura que fomenta la libertad y la autodescubrimiento. La narrativa profundiza en sus relaciones amorosas, sus inseguridades y su constante búsqueda de felicidad, en un contexto donde la juventud, la creatividad y la cuestionación social se entrelazan. La película, en su conjunto, refleja las dudas y contradicciones de una generación que intenta encontrar sentido en un mundo cambiante y lleno de incertidumbre.

La vida de Julie y sus cambios de rumbo

Desde el inicio, Julie se muestra como una persona que no logra comprometerse con una sola profesión y constantemente busca nuevas experiencias. Después de terminar la carrera de medicina, decide abandonar esa carrera y explorar la psicología, sintiendo que aún no ha encontrado lo que realmente le apasiona. Luego, intenta dedicarse a la fotografía y, más tarde, a la escritura, pero ninguna de esas opciones le proporciona una satisfacción duradera, lo que refuerza su sensación de desorientación.

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Mientras tanto, Julie mantiene una relación estable con Aksel, un dibujante de cómics que también enfrenta sus propias inseguridades y sueños frustrados. Sin embargo, ella se siente atraída por Eivind, un joven más impulsivo y apasionado, con quien inicia un romance que se vuelve más intenso y tumultuoso. La historia revela cómo Julie busca en estas relaciones un sentido de pertenencia y validación, aunque en el fondo sabe que todavía no ha encontrado su verdadera identidad.

La relación con Aksel y la llegada de Eivind

Aksel, con quien Julie comparte una relación de años, representa para ella una especie de estabilidad y comprensión, pero también una rutina que la agobia. La relación se vuelve tensa cuando Julie empieza a cuestionar si realmente quiere seguir con Aksel o si su corazón la lleva hacia otros caminos. Por otro lado, Eivind aparece como una chispa de espontaneidad y deseo, y con él, Julie experimenta una relación más apasionada y desinhibida, aunque también llena de conflictos y dudas.

Mientras tanto, Julie se enfrenta a su propia inseguridad y a la sensación de que sus decisiones no la acercan a la felicidad que busca. La película muestra cómo sus sentimientos fluctúan entre el amor estable y la pasión impulsiva, en un intento por entender qué es lo que realmente desea. La tensión crece cuando Eivind le confiesa que quiere tener hijos, algo que ella no ha considerado y que la hace cuestionar aún más sus prioridades y su futuro.

La enfermedad y la pérdida en la vida de Julie

En un momento crucial, Julie recibe la noticia de que tiene un cáncer de mama, lo que la enfrenta a su propia vulnerabilidad y mortalidad. La enfermedad la obliga a detenerse y reflexionar sobre sus decisiones, sus relaciones y su propósito en la vida. Durante su tratamiento, se acerca a su madre, quien también ha enfrentado dificultades, y esto le permite entender la importancia de aceptar sus propias imperfecciones y limitaciones. La enfermedad se convierte en un catalizador para que Julie reevalúe sus prioridades y su búsqueda de autenticidad.

Por otro lado, Eivind, con quien había tenido una relación apasionada, la traiciona al revelar que ha estado hablando con otra mujer y que no está listo para comprometerse. Esta traición profundiza su sensación de desilusión y la deja sola en medio de su crisis. La pérdida de esa relación la hace cuestionar si alguna vez podrá encontrar una conexión genuina y si sus decisiones la han llevado a un lugar de soledad.

La confrontación con sus propios deseos y decisiones

A medida que avanza la historia, Julie se enfrenta a la realidad de que sus sueños y aspiraciones no siempre se alinean con sus acciones. Decide dejar atrás su relación con Eivind y centrarse en su recuperación y en su crecimiento personal. La película muestra cómo, en medio de su proceso de sanación, empieza a aceptar que no necesita ser perfecta ni tener todas las respuestas para sentirse en paz consigo misma. La autocomprensión se vuelve un paso fundamental en su camino hacia la madurez.

Durante este proceso, Julie también confronta a su pareja Aksel, quien le confiesa que siempre la ha amado y que desea estar con ella, pero ella reconoce que ya no siente lo mismo y que necesita seguir su propio camino. La historia revela que, aunque sus relaciones han sido importantes, su verdadera libertad radica en aceptar sus propias imperfecciones y en seguir explorando quién es realmente. La película muestra cómo Julie empieza a entender que la felicidad no es un destino, sino un proceso de aceptación y autoconocimiento.

La aceptación y el momento de resignación

En los últimos momentos, Julie se encuentra en un estado de resignación y reflexión profunda. Después de haber enfrentado su enfermedad, sus pérdidas y sus dudas, decide dejar atrás las expectativas sociales y las presiones externas para definir su vida. La película la muestra en un momento de calma, donde acepta que no hay una única forma de ser feliz y que sus decisiones, aunque equivocadas o inciertas, forman parte de su camino. La historia termina con Julie en un estado de paz interior, entendiendo que la autenticidad y la vulnerabilidad son esenciales para vivir plenamente.

Finalmente, Julie se sienta en un parque, observando el mundo que la rodea, y en ese silencio, acepta su realidad y sus decisiones. La película cierra con una sensación de resiliencia, donde Julie comprende que su búsqueda de sentido no tiene una respuesta definitiva, sino que es un proceso constante de autodescubrimiento y aceptación de sus propias imperfecciones, en un mundo que siempre estará en cambio y en crisis.

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