Resumen con spoilers de: Al final del túnel (2015) de Rodrigo Grande
| Duración: | 120 min. |
| Dirección: | Rodrigo Grande |
| Guion: | Rodrigo Grande |
| Fotografía: | Félix Monti «Chango» |
| Música: | Lucio Godoy, Federico Jusid |
| Reparto: | Leonardo Sbaraglia (Joaquín), Pablo Echarri (Galereto), Clara Lago (Berta), Federico Luppi (Guttman), Uma Salduende (Betty), Walter Donado (Canario), Laura Faienza (René), Facundo Nahuel (Schwartzenegger), Javier Godino (Zurdo). |
Al final del túnel es un thriller que combina elementos de suspense, acción y drama psicológico, ambientado en Argentina y España en 2015. La historia gira en torno a Joaquín, un hombre paralítico que, desde su sótano, trabaja reparando ordenadores y vive aislado del mundo exterior, lo que lo hace vulnerable pero también astuto. La llegada de una joven llamada Berta y su hija, que buscan alquilar una habitación en su casa, inicia una serie de eventos que cambiarán su vida para siempre, sumergiéndolo en una trama de espionaje y crimen organizado.
Desde el principio, la película establece un ambiente de tensión y misterio, donde la aparente sencillez de la situación se ve rápidamente alterada por secretos ocultos. La relación entre Joaquín y las inquilinas se vuelve cada vez más compleja, mientras él descubre que hay algo más oscuro detrás de su presencia en su hogar. La historia se desarrolla en un ritmo vertiginoso, con giros inesperados que mantienen al espectador en constante suspenso, hasta llegar a un clímax lleno de violencia y justicia.
La llegada de las inquilinas y la sospecha inicial
Tras la llegada de Berta y su hija, Joaquín comienza a sospechar que algo no cuadra, especialmente cuando nota movimientos extraños en su propiedad y escucha conversaciones en secreto. La joven parece amable, pero su comportamiento y las llamadas que recibe en secreto despiertan en él una sensación de peligro, lo que lo lleva a investigar discretamente. Mientras tanto, Berta intenta mantener una fachada tranquila, pero en realidad está involucrada en una operación mucho más peligrosa de lo que aparenta.
Entonces, Joaquín descubre que las inquilinas están relacionadas con un grupo de atracadores que planean un robo en un banco, utilizando un túnel que han excavado en su propiedad. La revelación lo sorprende y lo pone en una posición de vulnerabilidad, ya que comprende que su hogar se ha convertido en un punto clave en un plan criminal. La tensión crece cuando él decide recopilar pruebas para detenerlos, sin que ellas se den cuenta, lo que lo lleva a un juego de engaños y traiciones.
La infiltración y la recopilación de pruebas
Movido por su deseo de detener el asalto, Joaquín decide infiltrarse en la banda, a pesar de su discapacidad, usando su ingenio y tecnología para grabar las conversaciones de los criminales. Mientras tanto, las inquilinas continúan con sus tareas, pero en secreto mantienen contacto con los atracadores, quienes planean ejecutar el robo en un día específico. Joaquín, entonces, se convierte en un espía clandestino, intentando recopilar toda la información posible para frustrar el plan desde adentro.
A medida que pasa el tiempo, la tensión aumenta, y Joaquín se enfrenta a múltiples peligros, incluyendo amenazas físicas y psicológicas. La banda empieza a sospechar que alguien los está espiando, y en un momento, uno de los criminales, Carlos, traiciona a los demás y revela que tiene planes propios. La traición genera un caos interno en la banda, y Joaquín aprovecha esa confusión para manipular la situación a su favor, mientras mantiene en secreto su verdadera identidad y sus intenciones.
La manipulación y las traiciones internas
Con el plan del robo en marcha, las inquilinas, en realidad, están siendo manipuladas por los criminales para que confíen en ellos y puedan facilitar la entrada al banco. Sin embargo, en un giro inesperado, Berta empieza a sospechar de las verdaderas intenciones de los atracadores y decide actuar por su cuenta. Mientras tanto, Joaquín logra obtener grabaciones que prueban la participación de los criminales en el plan, pero también descubre que uno de los cómplices, Martín, está dispuesto a traicionarlos a cambio de una parte del botín.
La tensión se intensifica cuando Joaquín confronta a Berta, advirtiéndole del peligro y tratando de convencerla de que se aleje, pero ella, atrapada en la red de mentiras, decide seguir con el plan. La situación se vuelve cada vez más peligrosa, y las amenazas se vuelven físicas, con los criminales dispuestos a eliminar a cualquiera que los traicione. La paranoia y la desconfianza crecen, y Joaquín se ve obligado a actuar rápidamente para evitar que la operación termine en tragedia.
La confrontación final y la justicia
El día del robo llega, y la banda comienza a excavar el túnel para acceder al banco, mientras Joaquín, desde su escondite, coordina con la policía usando las grabaciones y las pruebas que ha recopilado. En medio de la operación, las cosas se complican cuando Martín traiciona a los demás y revela su verdadera intención de quedarse con toda la parte del botín. Esto provoca un enfrentamiento violento en el que Carlos y otros criminales disparan y hieren a varios, incluyendo a Joaquín, quien, a pesar de su discapacidad, logra luchar con ingenio y determinación.
Mientras tanto, la policía llega justo a tiempo para detener la masacre y arrestar a los criminales, incluyendo a Berta, que intenta escapar con el dinero. Joaquín, herido y exhausto, logra salvar a su hija, que había sido secuestrada por los atracadores en un intento de usarla como rehén, y a su inquilina, que también había sido amenazada. La película muestra cómo, a través de su astucia y valentía, Joaquín logra sabotear el plan y hacer justicia, dejando en evidencia la corrupción y la violencia de los criminales.
La recuperación y la transformación del protagonista
Tras la operación, Joaquín sale adelante con la ayuda de las grabaciones y las pruebas que recopiló, logrando que la policía desmantelara la banda y arrestara a todos los implicados. La historia termina con Joaquín recuperando su paz, aunque todavía con heridas físicas y emocionales, pero con una renovada sensación de esperanza y justicia. La película concluye mostrando cómo su valentía y determinación lograron transformar su vida, dejando atrás la vulnerabilidad y convirtiéndose en un héroe que lucha por su familia y su hogar.
En definitiva, Al final del túnel narra una historia de traiciones, peligros y redención, donde un hombre paralítico demuestra que la inteligencia y el coraje pueden vencer incluso en las circunstancias más adversas. La película cierra con la justicia prevaleciendo, y Joaquín, con su espíritu fortalecido, listo para seguir adelante, dejando atrás el miedo y la soledad que lo habían definido durante tanto tiempo.











