Resumen con spoilers de: Metrópolis (1927) de Fritz Lang (Metropolis)
| Duración: | 123 min. |
| Dirección: | Fritz Lang |
| Guion: | Thea von Harbou (N.: Thea von Harbou) |
| Fotografía: | Karl Reund, Gunther Rittau, Walter Ruttmann |
| Música: | |
| Reparto: | Gustav Fröhlich (Freder), Brigitte Helm (Maria / Robot), Alfred Abel (Joh Fredersen), Rudolf Klein-Rogge (Rotwang), Heinrich George (Grot), Fritz Rasp (El Hombre Delgado), Theodor Loos (Josaphat), Erwin Biswanger (Georgy). |
Metrópolis, dirigida por Fritz Lang y estrenada en 1927, es una obra maestra del cine expresionista que presenta una sociedad futurista dividida en clases opuestas, donde la tecnología y la controlada estructura social generan un ambiente de tensión y desigualdad. La película narra la historia en una ciudad enorme, con imponentes rascacielos en la superficie y un mundo subterráneo habitado por los obreros que mantienen en funcionamiento las máquinas que sostienen la orden social. La trama se centra en la lucha por la reconciliación entre estas clases y en la búsqueda de un equilibrio que permita la paz y la justicia.
Desde el inicio, la película introduce a Joh Fredersen, el magnate que gobierna la ciudad, y a su hijo Freder, quien vive en la superficie sin comprender la dureza del mundo subterráneo. La historia se desarrolla en un contexto donde la tecnología y la opresión se combinan para crear un ambiente distópico, en el que los trabajadores son explotados y controlados por los dirigentes, mientras que en la superficie, los ricos disfrutan de lujos y privilegios. La tensión crece a medida que los personajes enfrentan sus propios conflictos y secretos, preparando el escenario para una serie de eventos que cambiarán la ciudad para siempre.
El descubrimiento de la realidad y el amor de Freder
Freder comienza a sospechar que hay algo más allá de la vida superficial en la ciudad cuando, por casualidad, entra en contacto con los obreros que trabajan en las profundidades. Allí, descubre las condiciones inhumanas en las que viven y trabajan los trabajadores, quienes están sometidos a un control absoluto y a jornadas interminables. Impactado por la realidad, Freder se conmueve profundamente y decide buscar una forma de ayudar a los obreros, sintiendo que debe actuar para cambiar esa injusticia.
Slumdog Millionaire: Historia de esperanza y amor en la IndiaMientras tanto, en la superficie, María, una joven que predica la unión entre las clases mediante un mensaje de paz y amor, se convierte en un símbolo de esperanza para los trabajadores. Freder se enamora de ella tras escuchar su discurso y, en su afán por protegerla, se involucra en la lucha contra la opresión. La relación entre ambos se vuelve central, ya que María representa la unidad y la empatía que la ciudad necesita para superar sus divisiones, mientras que Freder busca un propósito en medio del caos que se avecina.
La creación del robot y la venganza de Rotwang
Por otro lado, en la sombra, el inventor Rotwang desarrolla un plan para manipular a las masas y desatar el caos en la ciudad. Rotwang, obsesionado con su difunta esposa Hel y con venganza contra Fredersen, crea un robot con la apariencia exacta de María, con la intención de usarlo como un arma para dividir y destruir. La creación del robot se convierte en un elemento clave, ya que su seducción y capacidad para incitar a la violencia desatan una serie de eventos que alteran el orden social.
Rotwang, además, tiene un motivo personal para su venganza, ya que culpa a Fredersen por la muerte de Hel y busca destruir su influencia en la ciudad. Cuando logra secuestrar a María, la reemplaza con el robot en un intento de manipular a los obreros y provocar una revuelta. La tensión aumenta cuando el robot, con su apariencia seductora y lasciva, empieza a incitar a los trabajadores a la violencia, generando un caos que pone en peligro a toda la ciudad y, en particular, a los hijos de los obreros, quienes corren peligro de ser aplastados en la destrucción de las máquinas.
La rebelión y la lucha por la paz
A medida que la revuelta se intensifica, los obreros, enardecidos por el robot de María, destruyen las máquinas y provocan una crisis que amenaza con destruir toda la estructura social. En medio del caos, Freder, María y el anciano Josaphat trabajan juntos para detener la violencia y salvar a los niños que están en peligro. Freder, al darse cuenta de la manipulación del robot, intenta detener la destrucción y rescatar a María, quien ha sido secuestrada y transformada en un arma de manipulación.
Mientras tanto, Rotwang, en su obsesión, intenta matar a Freder, pero en el proceso, Rotwang muere accidentalmente cuando su máquina se vuelve en su contra. La verdadera María, que había sido secuestrada y convertida en robot, logra escapar del control de Rotwang y se presenta como un símbolo de esperanza y reconciliación. La reconocimiento de María como la verdadera María y su mensaje de paz logran calmar a los obreros y detener la violencia, poniendo fin a la revuelta y restaurando la calma en la ciudad.
La resolución y el nuevo orden social
Tras la revuelta, Fredersen comprende que debe actuar como un corazón que medie entre el cerebro (los dirigentes) y las manos (los obreros). Entonces, decide que la única forma de evitar futuras catástrofes es promover la unión y la comprensión mutua entre las clases. La verdadera María, que representa la esperanza, logra convencer a los líderes y a los trabajadores de que deben colaborar para construir un orden más justo y equilibrado, en el que la tecnología sirva para el bienestar de todos.
En el cierre de la historia, Freder y María se unen en un acto simbólico que busca unir las clases y promover la paz. La película termina con la imagen de la Torre de Babel y la esperanza de un futuro en el que la humanidad logre encontrar un equilibrio entre el cerebro y las manos, con Fredersen asumiendo un papel de mediador. La ciudad, aunque marcada por la desigualdad y la tecnología, comienza a vislumbrar un camino hacia la reconciliación y la cooperación, dejando atrás el caos y la destrucción que la habían azotado.










